En octubre de 2020, colaborar significa trabajar juntas y juntos con miras a una participación activa en la construcción de nuestra sociedad. Formar ciudadanos críticos y participativos no es solo una responsabilidad con las y los estudiantes, sino también de todas las personas que forman parte de los procesos formativos.
En educación, las y los docentes que trabajan desde la colaboración son capaces de resistir y transformar la rutina, otorgando a sus propuestas didácticas un mayor sentido de pertenencia y compromiso con el territorio, las personas, la cultura y los desafíos de un mundo que aún enfrenta profundas desigualdades.
La organización colectiva permite construir un verdadero tejido sociocientífico, donde las comunidades de educación en ciencias se encuentran y conectan para renovar ideas, fortalecer vínculos y continuar promoviendo la emancipación ciudadana.
En el contexto del Congreso Nacional y Zonal del Programa ICEC, las comunidades docentes levantan su voz y muestran que el quehacer educativo no se detiene frente a las dificultades.
Ya sea frente a terremotos, lluvias o una pandemia mundial, la educación en ciencias continúa aportando a la formación de ciudadanos y ciudadanas que comprenden que el futuro es un derecho, pero también una responsabilidad compartida.
