Los equipos de trabajo de los distintos países participantes ya se encuentran conformados y avanzan en la recopilación de información necesaria para el diseño territorializado del Mapa Interactivo de Cambio Climático (MICA), una iniciativa orientada a fortalecer la educación científica en torno a esta problemática global.
MICA forma parte de la iniciativa Educación STEM para la Innovación en Latinoamérica, impulsada por Siemens Stiftung y Siemens Caring Hands, que busca responder a los nuevos desafíos educativos mediante recursos de aprendizaje en modalidad blended learning.
El primer mapa interactivo para las escuelas de Latinoamérica
MICA será un kit educativo compuesto por mapas físicos, aplicaciones móviles, unidades de aprendizaje y recursos disponibles en la web. El proyecto considera seis mapas que mostrarán información sobre los efectos del cambio climático en distintos territorios de Brasil, Colombia, Perú, México y Chile.
Cada mapa contará con una aplicación para dispositivos móviles que permitirá acceder a contenidos complementarios mediante tecnologías inmersivas y realidad aumentada, favoreciendo experiencias de aprendizaje cercanas y significativas.
Los orígenes de MICA
La iniciativa nació en 2018 gracias al trabajo conjunto del Instituto de Geografía, COSTADIGITAL y CIDSTEM-PUCV. Posteriormente, entre 2019 y 2020, se desarrolló el prototipo correspondiente a la Región de Valparaíso, financiado mediante un fondo interno para la innovación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
El desafío actual consiste en ampliar esta experiencia a nuevas áreas geográficas de Brasil, Colombia, Perú, México y la Región de La Araucanía en Chile.
Un trabajo interdisciplinario e internacional
El proyecto reúne a profesionales de distintas disciplinas e instituciones, quienes recopilan información científica y territorial para construir mapas pertinentes y contextualizados. La coordinación general está a cargo del profesor Andoni Arenas Martija, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Asimismo, MICA considera la colaboración con docentes, escuelas y estudiantes de cada territorio, con el propósito de validar los recursos y co-construir conocimientos vinculados al cambio climático y las realidades locales.
Docentes y estudiantes como protagonistas
Las y los docentes serán responsables del diseño y validación de los módulos de aprendizaje, mientras que las y los estudiantes aportarán historias locales y experiencias vinculadas a los efectos del cambio climático en sus territorios.
La propuesta busca favorecer el aprendizaje autónomo y el trabajo colaborativo, permitiendo que estudiantes y profesores puedan utilizar los recursos de manera flexible y contextualizada.
Generar conocimiento científico y promover el desarrollo tecnológico asociado al cambio climático es fundamental para avanzar en estrategias de conservación y protección ambiental, y la escuela constituye un espacio privilegiado para impulsar estos procesos.